domingo, 17 de abril de 2016

Como en la Película



                      "A woman with six martinis can ruin a city". The Big Knife (1955)


No soy de las personas que salen con alguien que conoció en una red social, tampoco soy de las personas que salen, pero esta fue una omisión y el inicio de una amistad de película. No me acuerdo quién agregó a quién porque no teníamos amigos en común, pero un viernes a la noche estaba conversando con una chica acerca de música y cine, lo que cada uno hacía: artista plástica y actriz, por mi lado, escritor, o un intento de eso. Pero ante tal coincidencia de gustos, siempre hay un pero, y ese pero es que no vivimos en la misma ciudad. Pero no importaba, nos íbamos a ver en Abril porque acababa de publicar mi primer libro e iba a presentarlo en la Feria del Libro de Buenos Aires.

Reconozco que estaba entusiasmado porque es raro encontrar una persona de tu misma edad que no tenga gustos "de la edad tipo", fanática de los 60s, de lo Beat y POP. Cine: Nouvelle Vague y sus ramas. Música: te pasa de The Who a Virus en un parpadeo. Literatura: te pasa de Hemingway a la biografía de Moria en una hojeada. Físico y personalidad: Anna Karina y Elizabeth Taylor se parecen a ella. Vamos a decir que se llama Anna Taylor porque se parece a Anna Karina y bebe como Elizabeth Taylor.

                                           Quién es esta chica que lo es y lo sabe todo?




Por cuestiones de distancia y horarios no pudimos concretar, muy lindo lo del libro pero el viaje había sido en vano porque no pude encontrarme con ella. Fui a jugar el partido de visitante pero se había suspendido, faltaba el de local.

Pese a no vernos la charla virtual seguía su curso hasta que llegamos a Noviembre. Fines de Noviembre y principios de Diciembre es mi época favorita de Mar del Plata porque está el Festival Internacional de Cine y al terminar arranca el Festival Internacional de Jazz. Ella venía al festival de cine porque protagonizaba una película que estaba en competencia: Samuray-S de Raúl Perrone. Por fin nos íbamos a ver, le iba a presentar la ciudad, no venía a la ciudad desde los 11 años en vacaciones familiares, era su primer viaje sola y oh casualidad, un día de la semana que se quedaba, era su cumpleaños. 

Pero esa semana de festival, las olas y el viento sucundum-sucundum, ocurría en la televisión una maratón de Star Wars, era la época a poco de estrenarse The Force Awakens y a cualquier hora que prendías tenías algo de Star Wars Yo ya conté en otra entrada del blog (Dónde estabas en el 2011?) que las películas forman algo muy especial para mí y que no las debo traicionar. Estaba en un dilema, estaba colgado en Cloud City, me unía al lado oscuro y me quedaba en casa o salía con ella y destruíamos la Estrella de la Muerte? Un buen caballero Jedi sabe que debe sacrificarse anteponiendo sus gustos y nos encontramos.

Ella se hospedaba en un hostel cerca del Paseo Aldrey o Ex-Terminal, como quieran llamarlo y nos encontramos el sábado a la mañana, casi mediodía. Yo yendo por Alberti buscando el lugar correcto y me gritan desde un balcón:

"Hey Nicooooo, estoy acá arriba, ya bajo".

Baja y tiene el mismo vestido de Debbie en American Graffiti, me quedo tildado reiniciando Windows en mi cabeza. 



Nos abrazamos y me dice dos cosas que nunca me voy a olvidar:

"Pensé que eras más alto".

"Te cuesta mirar a los ojos, no?"

La primera salida, la opción obvia, la playa, pero recorremos la playa yendo al museo MAR. En el camino hablamos y acá siempre surge un problema cuando te hablas seguido con alguien en una red social y lo te ves face to face: de qué vamos hablar si ya nos hablamos todo? Anna es la clase de persona que la conocés día a día, siempre es algo nuevo. De camino al museo hablamos de lo increíble de esta situación, de un chat de hace un año y ahora acá.

"Vos escritor, yo actriz, el Festival, Mar del Plata, la paz del mar para inspirarse a pintar. Una ciudad por conocer".

El museo dejó mucho que desear, muy grande y pocas cosas, capaz porque no era temporada pero dame algo, la Moria POP ya no estaba y había una sala en mantenimiento, pero fuimos a la playa y pudo recoger en el camino unos rayos de sol que le encantan y algunos caracoles. Fotos, jugar a la orilla del mar que la ola te come, obviamente yo perdí, y así terminó el primer día porque debía irme a trabajar. La acompañé devuelta al hostel y nos íbamos a ver el lunes, día de su cumpleaños.

Llega el lunes a la mañana y ya tenía preparado los regalos: un vinilo beat y un libro de arte argentino de 1924, y mi propio libro. No soy tan buen guía de viaje, porque conociendo por tercera vez a Anna en medio de tal rica charla, me perdí y terminamos en el Hospital Materno Infantil (una anventura terrible la mía). Pero todavía no era mediodía así que no había apuro, además era su cumpleaños, todo mi día era suyo. Se le ocurre la fabulosa idea de, en vez de comer en un restarant, pedir algo y comer en la playa. Perfecto, yo quedo como un goloso total pidiendo media docena de empanadas de jamón y queso y ella como una lady, dos porciones tarta de verduras que no terminó de comer porque las sentía "arenosas", y para beber un jugo Ades de ananá. 

Otra vez playa, charla, charla profunda: ambiciones, relaciones frustradas, muerte, familia, religión y filosofía. Caminando tanto nos estamos acercando a Santa Clara pero decidimos hacer stop porque era demasiado y volvimos por las pequeñas calles que hay por allí que le hacen acordar a su barrio. Pequeño detalle, yo no me puse protector solar y tenía el rostro tipo 


Volviendo paramos en una plaza a descansar y a contestar los mensajes de cumpleaños mientras me habla de los happenings de Alberto Greco y la Menesunda de Marta Minujín como si ella hubiera estado allí, yo creo que lo estuvo. Mientras se me ocurre la maravillosa idea que si venís a Mar del Plata, ningún turista puede obviar...

Señoras y señores aquí están...artistas exclusivos de Mar del Plata...LOS CHURROS DE MANOLO.


Creo que nunca comí churros así en mi vida, pero es lógico porque nos habíamos recorrido toda la extensión de la playa. Café y churros, feliz cumpleaños Ornella. Estaba anocheciendo y estábamos cansados, la acompaño al hostel y de camino ella se detiene, sonríe, me toma del brazo y me dice:

"A mí mamá le encantaba venir acá!"

Otro artista exclusivo de la ciudad...SACOA.



Con lo que invertimos ahí, tranquilamente hubiéramos pagado la deuda externa pero no, vamos al Tetris, juega realmente bien, yo al Snowbros, Pac-Man y por último el clásico autitos chocadores que por suerte pudimos jugar porque...


Tuve una lección de humildad con los autitos chocadores, Anna hace trizas el mito horrible de que los hombres son mejores manejando que las mujeres. Ann estaba poseída, Imperator Furiosa en Mad Max Fury Road.. 

Uno de los mejores días que recuerdo había terminado, la despedí en la puerta del hostel y hasta el miércoles, porque no quería molestarla por si quería experimentar la ciudad por ella misma.

Martes al mediodía casi tarde, yo estaba en casa y recibo un mensaje de Anna:

"Nicooo, creo que me perdí, estoy Sierra de los Padres".

Es ahí cuando casí me agarra un ataque al corazón si algo le pasaba a ella. Cómo le iba a decir a sus padres?

"Ehhh hola padres de Anna, soy Nicolás Pratto, ustedes no me conocen pero soy amigo de su hija. Ann...Ann se perdió en Sierra de los Padres". 

Estaba por tomarme un tacho e irme hasta ya, yo tenía que asegurarme que estuviera bien, verla otra vez. Me estaba preparando y reicibo otro mensaje de ella:

"Ya me ubiqué, ahora estoy tomando vino, es hermoso este lugar para pintar".

                                                             Alivio total.
                    

Llega el miércoles y yo pensaba mostrarle la casa de Victoria Ocampo, Museo Castagnino y librerías del lugar. Llego y me dice:

"Tenemos que ir los dos a Sierra de los Padres, es genial".

Me sentí más aliviado que ella fuera la guía porque yo tenía miedo de terminar otra vez en el Materno Infantil. Se sabía qué colectivo tomar, dónde bajarse, había una pareja con su beba que se hospedaban en el mismo hostel y ella los guió. Anna es la Agente 99 en persona.



Yo tenía el tiempo limitado porque a la tarde tenía que trabajar, si claro. Miré el celular a las 10:27 cuando nos encontramos. Y lo volví a mirar 21:58 cuando llegué a casa. Tomamos sol en las sierras, tuvimos que escapar porque encontramos ratas, fuimos al lugar donde la gente deja sus pañuelos para pedirle bendiciones a los santos, hicimos de fotógrafos para dos señoras y nos dirigimos al restaurant que se ubica en lo más alto para almorzar y apreciar el paisaje.





Luego paseamos por las calles y nos dirigimos a una plaza del lugar, cada vez que recuerdo ese día y a ella suenan Los Gatos: Sueña y Corre. Nos acostamos en el pasto y hablamos de la paja y el arte, o del arte de la paja, no me acuerdo. Un perro-humano, si, así como lo estás leyendo, nos siguió todo el trayecto. En la vuelta quiso comprar vino patero para llevarle a sus padres pero el lugar estaba cerrado, al volver en el colectivo silencio de habernos hablado todo y el cansancio, nos pusimos a leer nuestros respectivos libros, luego se levantó a cederle el asiento a una señora y nos fuimos al fondo, allí me habló del taller de pintura que había empezado, que su profesor Emilio Fatuzzo es un gran maestro y que potencia de una manera increíble lo que uno quiere expresar, más ambiciones. Yo la miraba y me costaba creer cómo alguien puede tener tal potencial a esa edad, en la vida hay cosas que no se deben entender, simplemente apreciarlas.

La acompañé nuevamente hasta el hostel y nos despedimos. Estaba exhausto pero feliz, al otro día me levanté a las 5am para ir a trabajar y reponer el tiempo del miércoles, no me arrepiento.

                      

Playa, videojuegos, sierras, pero faltaba algo, algo sumamente especial, la razón por la que ella estaba aquí: su película. La película se proyectaba el jueves en el cine del shopping Los Gallegos. Noche de gala.

                                                                No tengo 11 años.

Había mucha gente. Comenzó la película y me emocioné, más allá del arribo de la película, era Anna la que me emocionaba. Ver a alguien que realmente se merece totalmente lo que ella con esfuerzo y compromiso logró. Estaba nerviosa y me preguntaba si la veía bien, si actuaba bien. No quería hablar mucho porque iba a llorar. No era lo cholulo de verla a ella en la pantalla y que esté sentada al lado mío, escribiendo conocí a la artista, en Mar del Plata conocí a la persona. Aprecio más al acto de ella cuando le cedió el asiento a alguien que lo necesitaba que verla en el cine, es una artista grandiosa que admiro, me enseña todos los días, me inspira, pero más allá de eso lo loable es la buena persona que es y la energía que contagia.

Termina la película, da una conferencia de prensa y salimos a festejar a un bar donde pasan Jazz. Entramos y estaban tocando temas de Charlie Parker. No quería tomar alcohol porque si ella lo hacía, quería asegurarme de llegue al hostel bien, el típico conductor designado. Estaba por pedir una gaseosa y me dice:

"Pratto! Vos te vas a poner en pedo conmigo". (Trae dos botellas de vino tinto).

"Una para mí y otra para vos".

Estaba perdido.

Tomamos y adivinamos los temas de Parker que tocan, pedimos papas fritas que estaban frías, bebemos y adivinamos el siguiente tema, nos reímos. Ella empieza a decirme que le gusta lo que escribo, yo sus pinturas y de lo excelente que estuvo en la pantalla grande. Llegamos a la conclusión de que esta noche era como La Dolce Vita y que yo trataba de que ella no se metiera en problemas, pero era tarde, los dos estábamos ya ebrios. Nos reímos por la comparación y tiramos los cubiertos al piso, pedimos otra botella, tomamos.

-Te tengo que contar un secreto, creo que me gustás.

-Yo también.

Habían terminado de tocar y nos queríamos ir afuera del bar a tomar al aire libre pero el dueño nos detuvo. No se podía beber alcohol en la calle. En un acto de astucia total de Anna, agarra una botella de vino, me toma del brazo, yo teniendo las dos copas con las que estábamos tomando salimos sin mirar atrás. Nos sentamos  en unos bancos que había en la esquina.

-Un beso.

-No sé, sos una persona muy peligrosa. Sos la clase de persona de la que me podría enamorar.

-Un beso.

Qué importaba ya todo?  El frío y la oscuridad. El mañana, si estábamos en el hoy. Distintas mundos. Tierra-1. Tierra-2. El canon se desgarra. Nos besamos.

No me acuerdo cómo pero llegamos al hostel, nos quedamos afuera, la misma secuencia anterior y yo saco mi cuaderno para leerle algunos de mis textos.

                                                 The Last Time I Saw Paris.

Entramos y nos quedamos dormidos en los sillones, el encargado me dejó quedarme hasta que llegue la luz del día. Dejé a Anna en su habitación y volví a casa tambaleando escuchando Piazzolla.

Por más que había pasado una vida, esta también finalizaba y estábamos en los últimos días antes de que partiera.

El viernes nos encontramos a la tarde-noche y comimos pasta en un lugar que queda por Colón que la verdad ni lo recomiendo, no venían nunca a atendernos. Comimos pasta y después fuimos al cine a ver una película cualquiera del Festival para recrear la escena de À Bout de Souffle. La película terminó siendo tan buena que nos quedamos enganchados.

"Rubin and Ed" de Trent Harris. Voy a mostrar una imagen para que te hagas una idea.



Está catálogado como la peor película del peor director de los 90s. No sé, para mí es un genio. Además estaba en la sala y brindó una entrevista de lo más cómica. Un maestro algo bastardeado en su momento porque se manejaba en el movimiento del VHS.

Salimos y volvimos al bar de Jazz pero ahora era un encuentro de motoqueros, no estaba el romance de la noche pasada. Aparte el dueño nos reconoció y le pagamos como caballero y dama que somos, obvio.

-Hey, vos y tu amiga la loca me deben plata por lo de ayer.

-No es loca, es porteña.

Nos fuimos a una de las fiestas que hacían del festival de cine pero llegamos tarde, lo malo de Mar del Plata es que a las 4am todo cierra. Volviendo al hostel Anna me enseña los pasos de baile de la película Bande à Part y no puedo creer que me tire a Godard a las 4:15am así de la nada. La acompaño hasta el hostel. Mañana era el último día.

Ella estaba ahí pero ya la extrañaba. A la tarde fuimos a la Plaza Mitre de civil y lamentó no haberse traído el longboard para aprovechar la ciudad. Descubrí que su debilidad son las barras Kinder. Estuvimos poco tiempo porque ambos debíamos volver para preparanos para la entrega de premios del festival de cine y después la fiesta.

Estaba explendida y luego de una entrega aburrida cargada de bastantes comentarios políticos fuimos a la fiesta. Tomamos, bailamos, ella bailó, yo era Frankenstein. Nos quedamos afuera pensando en las vallas que dividían la fiesta y los indigentes que dormían al lado. Como si fuera la película "El Ángel Exterminador" de Buñuel. Se queda dormida y se acerca Cristina, una brasilera encantadora que conocimos ahí y que se preguntaba por qué los argentinos del colectivo miraban tanto a las mujeres y que el machismo en Argentina es menos que en Brasil.

Acá es cuando las cosas empiezan a salirse un poco de su control. Toda historia interesante se vuelve más interesante cuando el alcohol participa, y se vuelve peligrosa ante la causa del mismo. El primer indício de que esto se iba a descontrolar fue cuando se acabó el champagne. El segundo fue cuando dejaron de pasar éxitos de los 70s y pasaron a música tecno. Y el tercero fue cuando a partir de las 3:30am nos empezaron a hechar. Una fiesta que termina a esa hora, lamentable.

Habíamos salido y nuestro plan original era el siguiente: fiesta, termina a las 7am, volvemos al hostel, la ayudo con el equipaje, la acompaño a la terminal y la despido cuando sale a las 9:15am. No había Plan B. Si hubo otra opción, nos hicimos amigos de dos chicas, una argentina y otra venezonala que querían seguir de fiesta como nosotros.

Nos tomamos un tacho y le preguntamos al hombre un lugar para seguir la noche, la venezolana saca el celular y dice:

"Yo conozco un lugar, se llama Mundo Dios y es algo de arte que está por la zona del puerto".

Yo soy marplatense y no conozco ningún Mundo Dios y como todos los marplatenses, tratamos de evitar el puerto.

Pero bueno, capaz tenía razón, había que darle una aportunidad. Paramos, tocamos en la dirección, una esquina, una casa antígua, de las altas. Nadie, responde, otra vez, lo mismo. Estábamos en el puerto, en la otra punta del hostel, lo bueno es que tiempo había y la amiga argentina saca el celular y dice:

"Yo conozco un lugar, se llama Zwan y es algo de arte que está por la costa"

Zwan me sonaba, nunca había ido pero sabía que buenas bandas concurren ahí. Tomamos otro auto y el tachero no sabe dónde ir y empieza a filosofar acerca del alba y el mar. Nos bajamos antes de que ocurra algo extraño y seguimos caminando por la costa hasta llegar.

Oh casualidad, estaban cerrando y ya no había prácticamente nadie. La venezolana y la argenta se pelean por vaya saber uno por qué y la argenta se va. Con Ornella habíamos acordado de ir a la orilla a presenciar al amancer y recrear el final de Los 400 Golpes de Truffaut. Nos habíamos separado de las dos pero la venezolana nos sigue y nos dice:

"Nada, es una tarada, no quiere ver el amancer. Me puedo quedar con ustedes y volver todos juntos?"

No había drama, recreamos la escena, fotos, abrazos, nostalgia por lo que iba a ocurrir cuando se marche.



El problema fue la vuelta, porque obviamente la plata se nos fue entre viaje y viaje y tuvimos que volvernos en colectivo junto con una horda de chicos en terrible estado que salían de un boliche de al lado. Yo le quería mostrar lo hermoso del amanecer en la playa a Ann y estos chicos me lo estaban arruinando. La típica del que hace ruido con la moto, comentarios machistas, gente descompuesta, todos yendo a la parada.

La venezolana en ese momento se puso extraña. Miraba la profundidad del mar y decía

"Alguna vez piensan en la muerte?"

"Ay, me caen bien, los invito a un té, pero a vos no porque sos hombre". (osea yo)

"Mi papá trabaja en la embajada y cuando fui a USA me arruiné la ropa y la cara para que me tengan miedo y no me hagan nada. Lo hice en un baño de Houston".

"Las mejores playas son las uruguayas".

"Tengo un cuchillo y gas pimienta por si algún pelotudo se acerca".

Se habían acercado unos idiotas pero los ignoramos y siguieron de largo, el problema fue cuando subimos al colectivo.

Nos dirigimos al fondo y en el fondo había un grupo de chicos y chicas, un novio de de estos le empieza a decir cosas a la venezolana y esta con toda razón le contesta para que se ubique, entra la novia bastante cornuda y lo empieza a defender al novio. Anna se mete y va hacia la novia para que se de cuenta de que el problema es su novio. Si la tocan a Anna  me meto yo y trato de calmar las cosas para que el chico se disculpe y podamos volver tranquilos a casa.

El ambiente parece calmarse, total ya nos teníamos que bajar, pero al bajar el chico le vuelve a realizar un comentario y la venezolana saca el gas pimienta y empieza a rociar a todo el colectivo, nos toma de la mano y empezamos a correr hacia donde sea.

Mi única cercanía que tuve con el gas pimiento fue viendo el partido de Boca vs River. Yo pensaba que si te tiran eso quedas totalmente imposibilitado para hacer cualquier cosa, pero no. Los chicos bajan y empiezan a corrernos.

Domingo 7:30am, Anna y yo corriendo junto con una venezolana para que unos salvajes no nos maten.

Es aquí cuando me di cuenta, cuando todo pasa en cámara lenta y soy consciente de lo que pasó en toda la semana. Tenía la saga de la que soy fan en la televisión, tengo muñecos, comics, lo que sea de Star Wars, vino Ornella y me olvidé de todo. De Star Wars, de trabajar, de las películas para ver en el festival, lo que sea. Ornella produce eso, nada se negocia. Porque mi amor por las películas lo comparto con ella porque me hace acordar de películas, me habla de las películas que me gustan y a ella le encantan. UNA CHICA QUE TE TIRA THEY LIVE DE JOHN CARPENTER A LAS 6AM. TE DICE QUE SU SOUNDTRACK FAVORITO ES EL DE AMERICAN GRAFFITI Y QUE SI TUVIERA QUE VIVIR EN UNA PELÍCULA SERÍA BLOW UP DE ANTONIONI.

La amé y la amo cuando corriendo por nuestras vidas de la mano, nos miramos a los ojos y nos dijimos :

"Esto es como en la película, Jules et Jim de Truffaut".



No sabíamos hacia dónde corríamos pero seguíamos a la chica que estaba delante de nosotros, doblamos hacia una parada de taxis y nos subimos a uno. Los chicos llegaron y querían abrir la puerta pero ya habíamos puesto las trabas, el taxista arrancó y los perdimos. Totalmente agitados llegamos al hostel y nos despedimos de la venezolana que seguía rumbo con el auto. Nos abrazamos y besamos, no podíamos creer lo que acababa de pasar. Nos quedamos un momento sentados para calmarnos y la ayudé con el equipaje a Anna.

Llamamos un auto, el último de toda la aventura de la semana, este para ya irnos a la terminal. Orne alerta está por sufrir un ataque de pánico, hablamos, nos abrazamos y nos calmamos. A todo esto no sabíamos qué hora era. Llegamos a las 7:43am. Habían pasado 13 minutos nada más de todo lo ocurrido.

Nos sentamos en el piso aguardando, con sueño, agitados, tristes. Ella se iba, el final de Casablanca pasaba por nuestras mentes.


Cada uno se entrega una carta dedicada al otro expresando lo que vivimos esos 7 días. Esos 7 días que nunca olvidaré, que conocí a una amiga, a una artista y una gran persona de la que estoy orgulloso. 

Al llegar el colectivo nos despedimos, ella sube y le toca un lugar arriba junto a la ventinilla, la veo, nos vemos y se pone a llorar. Yo no, Humphrey Bogart no lloró en Casablanca. Por último me mandó dos mensajes:

"No seas el tipo dirto de la peli, tirame un beso". 

Se lo tiro y el colectivo arranca y desaparece entre los edificios.

"Ya está, te diste vuelta y te vi desaparecer entre la gente. Andá a saber a qué rumbo. Hasta luego querido!"

"Como en la película", frase mítica que va quedar en la historia, toda esa semana fue "como en la película". Gracias Anna por hacerme pasar una de las mejores semanas de mi vida, y con total modestia sabés que yo aprendo de vos más de lo que vos podés aprender de mí.

Cada vez que escucho el soundtrack de American Graffiti me acuerdo de ella. Only you can make this change in me.



-Sabés Terry? Lo pasé muy bien esta noche. De verdad. La pasé muy bien. Tú me invitaste, bebimos whsky, vimos un asalto y fuimos al Canal. Te robaron tu auto, te vi enfermo y tuviste una soberana pelea. Realmente la pasé muy bien. 

-Si, yo todas las noches me divierto mucho.

-Quizá mañana esté libre. Por qué no me llamas?

-Si, podría. Tengo una Vespa como pasatiempo.

-De verdad? Es casi como una motocicleta y yo adoro las motocicletas.

-Haberlo dicho antes. Nos hubiéramos ahorrado un montón de diversión.

-Debo irme.


sábado, 16 de abril de 2016

Nicolás Pratto: En busca del género perdido



  " Creo que todo el mundo posee lo que podríamos llamar una inteligencia musical universal"
                                                                    Bill Evans


Una de las virtudes que amo del arte es que este no debe ser explicado, simplemente se siente y nos conduce a un mundo de experimentación sensorial único."No sé por qué pero esta melodía me hace llorar y es algo instrumental, no hay letra". "Mi cuerpo responde, baila, la mente es un testigo silencioso". Justamente fui cosnciente de eso cuando conocí el Jazz.

Cuando cursé Psicología, lo único que recuerdo es que nuestra profesora nos dijo: la edad de los 12 años es fundamental para cualquier persona, porque es ahí cuando los gustos de una persona se fundamentan, principalmente los musicales. Uno busca su grupo, su identidad y voz, y yo estaba en un cambalache de gustos por mi familia:

Padre: The Beatles, Sui Generis, Pink Floyd, Vox Dei, Creedence, Virus.

Madre: Luciano Pavarotti, Sandro, Edith Piaf, Sui Generis, Charles Aznavour, Los Gatos,

Hermana: Catupecu Machu, Ramones, 2 Minutos, Green Day, Sui Generis

Hermana: Ramones, The Beatles, John Lennon, John Lennon, John Lennon.

Yo estaba perdido en tales géneros y explorando más, a los 12 era eso sumando The Yardbirds, Almendra, Led Zeppelin, Pescado Rabioso. Pero no era algo mío, siempre era una recomendación a escuchar, pero nunca hacía arqueología de yo encontrar esta gema por mis medios y por qué no también miedos.

Para conciliar el sueño, prefiero dormir con la radio prendida, en parte de compañía y otras también porque me gusta despertarme a la madrugada y tratar de sacar el tema que están pasando en ese momento. Generalmente pongo la 103.3 que a la medianoche pasan hits de los 70s y 80s, pero por error el dial estaba en 100.3 y en una noche cualquiera, prendí la radio para dormir. Casi como un efecto que tiene una serpiente al escuchar la melodía de su encantador, estaban pasando un tema bastante conocido pero que no sabía su autor. Era "What a Wonderful World" de Louis Armstrong, pero mi reacción fue: 

"Ah claro, el tema de Madagascar".

La letra me hacía acordar a "Imagine" de John Lennon, pero más allá el ritmo amable, la voz de Armstrong, me ponía en época, no sabía el tiempo exacto pero deducía que habrían sido los 50s o 60s y ese tiempo siempre me llamaron, no sé, la nostalgia de lo no vivido. No sé lo que quiero pero lo quiero ya y le pregunté a padre y a tío que me instruyan: papá me empezó a comprar unos discos de Jazz que sacaba Clarín semanalmente y mi tío algunos de sus discos viejos que ya no escuchaba.


                                                                       Y yo tipo.


 El primer volumen fue Armstrong, bien terreno conocido, luego Ella Fitzgerald, Glenn Miller, Sarah Vaughan, Bill Evans, Billie Holiday. En la parada del colectivo, en el colegio con un auricular para que no me vieran, al comer, al dormir. Y todo el mundo pasó a ser como una película Film Noir pero sin villanos, la gente usaba trajes, sombreros, era amable. Pero todavía no me llegaba, era algo agradable a escuchar, música de fondo, como si fuera un soundtrack de mi vida, pero no tenía emoción, la película no tenía acción. Había conocido nada más que el Jazz de orquesta.

Todo cambió en el número 13 de la entrega semanal: John Coltrane.

                        

Voy hacer mención especial al track list que fue el siguiente:

01 My Favorite Things
02 Naima
03 Mr.PC
04 Traneing In
05 Impressions

Ningún tema era la versión del estudio, era una grabación en vivo de Coltrane en el Village Vanguard, lugar donde los músicos experimentaban sus clásicos. Cada disco que venía lo prefería escuchar solo, como si fuera un ritual, algo mítico y privado. El tiempo era al llegar a casa del colegio, llego, lo veo pero no lo escucho, primero almuerzo, luego me siento, lo abro y pongo play.

Sentí lo mismo cuando mi padre me compró Jimmy Hendrix Live at Woodstock con la intro del himno estadounidense, y sentí lo mismo cuando me compré Deep Purple in Rock con Child in Time. Todo eso pero al cuadrado infinito. Como diría Chet Baker: I fall in love to easly.

              

Me sentía como una colegiala que ve al mariscal de campo después del partido y este la invita a tomar unos licuados. Pero Coltrane es alguien a quien aprecio mucho porque en un momento de mi vida en todo era serio, cotidiano, insulso, fue una ráfaga de emociones, colores, mundos que desconocía. Es como esa película oculta que uno encuentra en la madrugada y sabés que al otro día te tenés que levantar temprano pero te la quedas mirando igual, la película y vos a oscuras, algo íntimo que comparten, la privacidad de algo que uno no entiende pero igual disfruta.

Cuando conocí a Coltrane, conocí el avant-garde, entre ellos a Ornette Coleman y las pinturas de Jackson Pollock que es el que le hacía la tapa de los discos:



Coltrane y Pollock me acercaron al cine de Cassavetes, los cortos de Horacio Vallereggio, libros de Keraouc y Tolstoi, el comic de Paolo Parisi, acercarme más a lo mío, si el Jazz es la música de Estados Unidos, cuál es la música de mi país? Me acercó al Tango, a Piazzolla. Y esto para un chico de 12 años que siempre a esa edad trató de crecer a tropezones, era y sigue siendo algo mítico porque es contrabandear algo que no está en boca de todo. Yo nunca escuché en ninguna mesa hablar de Willem de Kooning, King Oliver o de Hemingway, y descubrir un mundo donde se puede conversar más allá del clima y de política es hermoso, porque escucho y aprendo, intercambio, no hay una verdad, hay sensaciones. Cuando escucho Jazz no sé si voy a reír o llorar, es similar a estar contento y recorrer cada lugar de la casa para expresar de alguna manera lo que sentimos.

Sinceramente no me enorgullezco de lo que acabo de escribir porque expresar la música de una manera que no es sonora, es sumamente diífcil. Es algo que desde  hace 7 años que pensaba escribir y nunca encontraba el ritual adecuado, pero hoy ella me habló y me enseñó que no hacen falta métodos pero decir lo que uno siente, cuando Monk toca no piensa en la próxima nota, piensa en la que está tocando y el efecto que tiene este en su sonido. Free-Jazz. Free-Write. 

Humildemente voy a dejar un top ten de mis discos/temas favoritos:











Mención especial para no olvidar las películas: Bernard Herrmann: Taxi Driver






lunes, 28 de marzo de 2016

Intriga Internacional



                                          Estos sucesos corresponden a la Tierra 30.

Es un cliché pero es verdad: las mejores cosas suceden cuando menos lo esperas. El colectivo, una visita, un beso, plata en pantalones, una oferta o el postre que dejaste en el freezer y que te habías olvidado de comer. Yo estaba en modo "off" luego de hacerme la película con una chica, zombie total, celular en el otro lado de la casa para no tentarme, salir a correr para no estar encerrado,  haciéndome un track list para salir adelante (el soundtrack de Rocky me ayudó mucho). Pero más que nada un encuentro, una casualidad.


En una de esas corridas aproveché a pagar la luz en el centro, más específico (Independencia casi Luro). Al terminar me dirijo hacia la esquina donde desembocan ambas avenidas, mientras espero el semáforo escucho alguien que me llama...

-Disculpame, le puedo hacer una preguntita?



Una chica con un acento raro, linda, rubia, muy parecida a Joey Lauren Adams en Chasing Amy. Yo deduciendo su rostro y acento sigo callado.

-Gracias, mira, nosotros somos de Médicos Sin Fronteras, una O.N.G que se especializa en asistir a los más necesitados alrededor del mundo. Has escuchado hablar de nosotros?

-Ehhh ah si, no son los que les hace propaganda Natala Oreiro en la tele?

-...no sé, no la conozco, nosotros asistimos por ejemplo a los terremotos de Japón y Haití, las inundaciones que hubo acá en Argentina y en Siria con el tema de los atentados que yo asistí. Y mi compromiso ahora con la causa es recaudar fondos para ayudar a los más necesitados.

Me explica los precios que arrancaban en $120 con tres vacunas y terminaban en $500 con un traje especial contra el ébola. La chica ya me gustaba pero cuando me empezó a hablar de sus aventuras en Siria, que estuvo en uno de los hospitales que bombardearon y ya a esa instancia estaba enamorado.


           Tenía en frente mío a Tomb Raider cuando lo más peligroso que hice en mi vida fue                      abrir la heladera descalzo.


Muy normal y nada paranoico mío, ya comienzo a imaginar cómo sería nuestra vida si estuviéramos juntos: ella rescatando nenes, vacunando, yo documentando todo para mi libro que cuando lo publique va ser Premio Nobel de la Paz y Literatura porque va ser tan genial que se lleva dos premios. Y en nuestros ratos libres combatir al ISIS al estilo Rambo y amarnos con varios atentados de fondo.



Lamentablemente en la vida real yo le había dado todos mis datos personales y por último me pidió mi número de celular para concretar la transacción monetaria que se hace únicamente mediante tarjeta de crédito. Ahí es cuando me pongo nervioso porque soy muy malo con los números y termino pasándole el número de mi mamá, muy atractivo hablar de madre.

-Dale, Genial Nico, gracias por la ayuda. Te llamo mañana a la mañana. Mi nombre es Stephanie Darling.

-Un placer querida.

A las 9am era un don nadie que se agitaba corriendo dos cuadras y tratando de olvidar. A las10am era un don todo con ganas de salvar al mundo con una musa que me inspiraba hacerlo.


La realidad me golpeó de lleno al otro día cuando llegó madre a casa y me di cuenta de que la tarjeta está a nombre de ella, y que yo solamente tengo una extensión de la misma.

-Escuchame una cosa Nicolás. Esta mañana me llamó una chica con acento extraño preguntando por vos. En qué andas?

-PERDONAME MAMÁ, ES QUE ESTOY ENAMORADO. Es una chica genial que está en Médicos Sin Fronteras y que recauda fondos para ayudar a los más necesitados y quería contribuir con unas vacunas y botiquines.

-Te vieron la cara de estúpido, es todo mentira para robarte la plata como los evangelistas.

-Pero vos no la conoces a Stephanie como yo la conozco, no me podría mentir, estuvo Siria. Aparte es mi oportunidad de ayudar a alguien y conocerla de paso.

-Esto te pasa por estar todo el día al pedo Nicolás. No sé, yo no quiero que ahora me llamen todo el tiempo. Total es tu plata. No quiero ningún lío con la tarjeta después y que tu padre no se entere.

Mis emociones me decían que vaya con todo, pero mi razonamiento me decía que era una engaña pichanga, osea, creo en la causa pero sinceramente a mí no me interesa, me interesa Stephanie que ella si estaba involucrada en el tema. El problema es que si llama, le paso los datos por teléfono y queda ahí. "Gracias por colaborar, chau". Tenía que verla una vez más, manotazo de ahogado. En el otro lado de la planilla me había anotado los horarios que estaba en la calle ante cualquier consulta. Perfecto, "elevad anclas que auguro vientos favorables".

14pm se iban los del grupo, 13:50 estaba yo del otro lado mirándola a ella a una cuadra de distancia, la gente programada yendo a trabajar o a estudiar, ella, la distinta. su flequillo, su actitud, va, viene, sonríe, tiene calor o yo tengo calor? Y yo ahí, atontado, sin pestañear para no perderme ni un solo plano de ella, con el soundtrack de Rocky de fondo para motivarme.


                              Tienes corazón hijo, pero peleas como un maldito mono!


13:54 en el semáforo, 13:55 cruzo y estoy con ella, me presento, me reconoce (bien Pratto te tiene), 13:56-13:58 arreglamos el tema de la tarjeta, obra cartitativa hecha, 13:59 lo serio.

-Disculpe si resulto maleducado. Pero le gustaría ir almorzar cuando termine su turno?

Si, cuando quiero tratar de levantarme a una chica hablo como si tuviera 70 años. Una leve sonrisa y silencio de su parte...

-Mira, justo ahora estaría terminando mi turno, a todos los demás chicos los pasan a buscar en una combi, menos a mí que vivo en el centro así que podría salir.



-De acuerdo...

-Ah, pero antes debo ir al hotel a cambiarme así no voy así. Te parece bien encontrarnos 14:30 en el teatro ese que queda cerca de la catedral?

-El Teatro Colón, dale. Nos vemos.

Estaba agradecido porque me habían rechazado pero de una manera digna, fue muy amable. Mi idea era que esa media hora no iba ocurrir e iba almorzar tipo.


Fui a la salida del teatro donde hay una banca y me senté, miré la grilla, mes de danza y tango. 14:27 ¿Qué hago acá? Basta Pratto. ¿Por qué seguís idealizando tus fantasías? 14:29 aparece a media cuadra y siento lo mismo que sentí cuando fui al cine a ver Star Wars 7: El Despertar de la Fuerza. Tenía el pelo suelto, vestido floreado y zapatillas nauticas, bastante común, pero era Tomb Raider de civil. Me la imaginaba en Siria llena de polvo, ropa rasgada, caos de los atentados y ahora la viva imagen de la pulcritud. Y yo, yo siempre trato de vestirme dando a entender mis gustos, sobre todo en las remeras: remera de Star Wars, remeras de bandas, remeras de comics, remeras de lo que me guste. Ese día una remera de David Bowie.

-Hola, otra vez. No vi tu remera de Bowie, me encanta. (Objetivo de la remera cumplido)

-Si, terrible el fallecimiento, estuve todo el día escuchándolo cuando me enteré.

-Yo no quería salir de la habitación, lloré una semana entera.

Momento sensible pre-comida, post-comida no sirve porque uno compite con la pachorra de la panza llena y elegir entre comida y el amor es algo totalmente difícil. La pava se pone en mínimo, o como diría Eva Marie Saint en North by Northwest:

Nunca hago el amor con el estómago vacío.

Llegamos al lugar, tuvimos que caminar un par de cuadras demás, pero la recompensa es un lugar donde se come bien, con menú variado (vegano, nunca se sabe como ahora todo el mundo lo es), discreto porque no hay tanta gente al ser nuevo (fin de espacio publicitario).

Lo único que sabía de ella era su trabajo, pero no quería tocar el tema porque soy de las personas que predican que el trabajo queda en el trabajo, es horrible ver al adulto choto que le pregunta al nene "Cómo te va en el colegio?" Basta, a nadie le interesa. Cuestión que tenía un almuerzo por delante y un océano de persona por conocer. Charla va, me dice que le gusta la fotografía, charla viene, le digo que escribo y espero dedicarme a ello en un futuro. Charla va, me dice que es de Suecia, charla viene, le tiro lo único que sé de Suecia que no sea el jugador de fútbol Zlatan Ibrahimovic y ABBA, es cine, osea Ingmar Bergman.

-Suecia me parece hermoso, amo el invierno, es mi estación favorita. Lo único que conozco culturalmente de allá es a Ingmar Bergman.

-Jajaja, no puedo creer que lo conozcas. Igual es conocido, pero todos lo que me dicen cuando se enteran de que soy sueca es acerca del frío. Hay más cosas que nieve y ríos congelados. Mi película favorita es Un Verano con Mónica, todos te dicen El Séptimo Sello, pero siendo sincera, me aburre.

       Recorramos el mundo salvando nenitos y combatiendo las fuerzas del mal

-Yo soy más de Persona y Fresas Salvajes. Liv Ullmann por favor, que actriz.

Obviamente que estaba la barrera cultural, yo le decía Virus y ella me tiraba Rednex. Dos mundos opuestos que terminaban cuando hablamos de los Beatles. Ya habíamos almorzado, (yo ñoquis con salsa mixta y ella raviolones de zapallo), amago para pedir café pero me dijo que estaba cansada así que la acompañé hasta el hotel. Peeeero, número de celular de por medio. (Avanza tres casilleros)

Al otro día la duda, el ser o no ser del siglo XXI: Mando yo mensaje o espero? Pese a cualquier pronóstico, hago primera yo:

-Estaría bueno que para honrar a Bergman, un encuentro con vino de por medio y un libro como regalo. (Arriesgado, lo sé, pero no tenía nada que perder)

-Hahaha, buen día. Me encanta, qué será?

-Tendrá que esperar.

-No me gusta tomar vino al mediodía, prefiero a la tarde noche, te parece a las 19 en el mismo lugar?

-Perfecto. Hasta entonces.

Bien, tranquilo, es una cita normal, esta vez con alcohol, ya sabés lo que ocurrió la otra vez que tomaste, las cosas terminaron bien, te desenvolvés más. Lugar y ahora exactos los dos llegamos, un abrazo sorpresivo-alerta-alerta-alerta, 1,2,3,4 nos soltamos. Nos sentamos y ordenamos, yo tenía una carta para seguir la aventura fuera del bar, el post vino. Vino tinto sin nada para acompañar porque había merendado hace poco, yo igual. Le entrego el libro: las memorias de Bergman con una nota melosa en agradecimiento a la salida y la causa por la que lucha. Beso de agradecimiento, charla, media botella, manos entrelazadas, se acaba, mirada cómplice, comentario meloso, la botella se acabó, risas para aliviar la tensión...su flequillo, el sobretodo, sus manos suaves, sus actos, que una chica me hable, pasar un buen momento, no sé, falta Coltrane de fondo pero no es una película, radio de fondo, éxitos del pasado y para mi fortuna cuando estamos por irnos suena ABBA. La señal, es ahora o nunca, Dancing Queen, de fondo, ella, sus labios embriagantes y yo.



Beso,1,2,3,4,5. Abrazo, 1,2,3,4. Su cuello, su perfume, 1,2,3. Su pelo,1,2. Sus ojos,1. Empieza a llorar. No lo tomé como algo malo, de hecho yo también tenía ganas de llorar, no sé de alegría, de pasarla tan bien con una persona que no esperaba conocer en mi vida.

-Disculpame Nicolás, te tengo que decir algo.
(Silencio)
-Mañana me voy de Mar del Plata porque me necesitan en otro lugar donde hay más necesidad. Ya recaudamos lo necesario.

Ojalá no hubiera donado así se quedaba un día más. Aunque sea una charla más por favor. Tenía que escapar del momento triste y tirar un chiste.

-No hay drama Stephanie, aún hay un lugar que te hace falta conocer. Manolo, tenes que probar los churros Manolo.

No tenía hambre pero estaba triste, los probó y le encantó, obvio, son los churros de Manolo. Caminamos en zig zag la vuelta al hotel, vaya a saber uno si por el alcohol o por el hecho de que no queríamos llegar a destino. No se había ido y ya la extrañaba. Al llegar la misma secuencia, beso, cuello, perfume, pelo, ojos, llanto.

Nos vimos una vez más al otro día cuando la acompañé a la terminal, pero ya era distinto, la luz del día, el sueño, la vivencia que pasaría a ser un recuerdo grato, futuros "te extraño, gracias por estos dos días".

                  No me curó de ninguna enfermedad pero me hizo apreciarme mejor.


jueves, 3 de marzo de 2016

Extraños en una Cita


Cuando Pratto me contó de lo que estaba escribiendo tuve tremendas ganas de pegarle, y peor cuando me dijo de escribir el final. Pero pegarle no era una buena opción porque es el tipo de persona que le pegás y se te ríe en la cara. Fui a donde más le duele y le borré una partida guardada de uno de los juegos que lo hace más tarado día a día. Me explicó que la temática del blog era mezclar experiencias o razonamientos con películas, acepté a cambio de que no revelara mi indentidad. Aunque no mire tantas películas porque no soy un pibe que está al pedo y se la pasa mirando tele y que cuando lo invitas a la playa te dice "No puedo, estoy ocupado viendo un documental de la segunda guerra mundial". Cuando en realidad ya se los ha visto todos y los vuelve a mirar. Así va seguir escribiendo en este blog todas las semanas porque no la va poner nunca más. Arreglamos en que yo escribía, luego se lo mandaba que él le agregaba la parte cinéfila.

No me gusta hablar de mi vida y esa es una de las razones por las que formo parte del 0,001% del mundo que no tiene facebook. Me parece al pedo que una persona tire ideas a desconocidos, simular la felicidad. Mejor ir a los bifes y cara a cara, sinceridad pura. Pero hablando posta me sentía mal por ese tipo de relaciones porque las que uno pone muchas fichas y no pasa nada, bah, pasa algo que no te gusta y te deja en ridículo como me sucedió.

Estaba en etapa amargado pero dentro mío sabía que tenía que superarme y conocer gente nueva, tomar aire. Pratto no te habla mucho, es más, cuando le hablo de mis cosas a veces creo que me ignora porque está embobado con la tele o la computadora, pero siempre al final te tira esa frase que te lastima pero sabés que tiene razón, como una inyección:

Te la hago corta porque se fueron a la pausa, puedo entender que quieras conocer nuevas personas, pero estarías ignorando el problema, vos no necesitas salir para "conocer gente", vos perdiste, ambos lo hicieron de cierta forma, pero estamos hablando de vos. La idea es buscar eso que ahora te falta, eso que tenías antes de conocerla y no lo vas hacer en cada chica que veas ahora. La gente no es descartable, es algo que tenés que encontrar solo. Aparte la soledad es algo hermoso, mira, hace unos meses no podías estar acá comiendo y mirando un especial de Rambo. Esto es vida.

Aún así quería salir, no sé si para ignorar lo que me pasaba u otra cosa. Esa necesidad de estar con alguien que no te conoce, una persona en blanco. Capaz por eso la gente va a los psicólogos, no por un motivo profesional, sino contarle problemas a un desconocido por 1 hora y no tener que tratar fuera de eso con la persona. Creo que ahora entiendo la temática facebook.

Me entero que un conocido va organizar un encuentro, algo casual, un asalto pero no quiero sonar tan viejo. Lo jodo a Pratto para que me acompañe y me haga la pata, obviamente no quería salir porque según él "las fiestas lo incomodan, el gentío". Pero una semana hinchándole las bolas lo convenzo a cambio de que cuando él me diga de irnos, tomamos rumbo. Salimos a buscar mi destino.



Llegamos y había mucha gente, punto positivo: desconocidos por conocer. Punto negativo: se reducía mi tiempo de hacerlo. A los dos minutos ya lo había perdido entre la gente y me dirigí a la barra. Empezamos normal, cerveza, luego iremos subiendo y si surge, invitar un trago. La verdad que la noche no resultó ser lo que esperaba porque quería conversar y todos tenían sus celulares de por medio como muros, y yo no iba a sacar el mío que es una calculadora. Es raro y angustiante saber que uno no está en la onda, creo que es parte de haber sido parte de una relación de bastante tiempo, y ahora volver al ruedo y ver que todo en factor "relación", pasa por computadores y celulares. A ver, no soy un viejo, soy de la camada del ICQ, EXIJO RESPETO. Pero es como que hasta el momento eso era ocio, si era algo serio nos juntábamos, hacíamos tiempo, lo que sea. Ahora no, con un mensaje se arregla todo y eso es de pajeros.

Era una noche olvidable con un pedo bajón hasta que la veo a ella. No sé cómo explicarlo, pero sentí que en un mismo escenario tocaran Sabbath, Maiden y Priest. No era el alcohol porque de haber sido eso me hubiera calentado, pero no es la chica calentarse, es la chica interesante por conocer. La que atrae por su postura, sus gestos y NO TENÍA UN CELULAR EN LA MANO. Su postura era de alguien segura, pero su rostro estaba perdido, desesperanzado, como el mío, exactamente igual. Tenía que hablarle, saber de ella, la chica ideal!

-Tengo ganas de vomitar...

Por qué justo en ese momento? Por qué Pratto? Salimos para conocer y justo que la encuentro me decís de irnos. Debe ser tu venganza por sacarte a pasear.

-Dale, vamos.

No voy a detallar lo próximo porque él ya lo hizo en la primera parte. Podría haberme dado los tips obvios y listo, pero no, él siempre la tiene que complicar, mezclar la vida con cosas que le gustan y no hacerla simple. Arregló una salida, salida que pensaba que era de tres, nosotros dos y ella, pero luego pasó a ser una cita porque íbamos a ser nosotros dos porque me dijo que tenía un compromiso aparte. Mariana y yo. Yo la conocía algo, ella no me conocía, en realidad algo si porque le dije a Pratto que le hablara de mi para que no se encuentre con un perfecto desconocido. El gancho amigo de amigo. Viernes 22hs, el desembarco de Normandía.

Estaba nervioso, porque ya estaba perdido, era alguien que ya me gustaba sin conocerla, y yo no sabía si le gustaba. Aparte luego de un par de años en pareja uno se oxida. Cuando estás en pareja es como si el tiempo se detuviera, vivís, amás, cogés, peleás, planificas pensando en un plan de vida cuando para la otra persona era jugar a la mamá y al papá. Y cuando el juego termina uno piensa que sigue teniendo 20 años, que la gente sigue siendo flogger o emo, que Messi es un pibe que la puede romper en el fútbol y debemos toser en dirección al codo por la gripe A.

La veo llegar a ella y me doy cuenta de que vine demasiado correcto para la ocasión, está apurada y me busca con la mirada...

-Vos sos el de Pratto!?
-Hola, si, soy yo, Gonzalo.
-Ahh genial, pensé que no ibas a venir o sos de las personas que llegan tarde.
-No, para nada. Querés que ya vayamos caminando?
-A dónde? Ah no, yo te digo al lugar que vamos, no me gusta que me sorprendan, seguime.
(Tranca la chica)

Llegamos un café que no conocía, muy chico, había una persona atendiendo así que imaginate, pero por un lado me gustaba, daba algo de intimidad.

-Este lugar me gusta, es nuevo, capaz será por eso, luego cuando viene gente es malo, y cuando no viene gente, cierran.
-Si, da un ambiente cordial, que no haya tanta gente es bueno para mantener una conversación sin estar a los gritos.
-Exacto, detesto a las personas que hablan a los gritos o en plena conversación sacan el celular.
-Es terrible que dos personas no puedan mantener un tema sin que haya algo de por medio.
-Si, bueno, aparte de coincidir en todo lo que digo y de mirarme bastante el otro día en la fiesta. Qué hacés?


Había desenfundado y me tenía en la mira, cómo se había enterado? No creo que le haya dicho, no puede ser tan forro. Necesito una salida, una salida cómica.

-Me declaro culpable de las dos acusaciones su señoría. Soy social media manager, manejo redes sociales.
-Osea que estás al pedo.
-Jaja, en parte si, contesto cosas de empresas, creo contenidos...
-Me parece bien, yo trabajo en una librería, no es tan genial como parece, hay muchos clientes y no se puede leer la mayoría del tiempo.
-Si, me había dicho Pratto. Que también te gusta el cine felino.
-Felino? No querrás decir Fellini.
-Si, bueno, no soy muy fan de las películas. Prefiero las series.
-Yo todo lo contrario, che, disculpame pero me levanto y voy al baño que en un ratito me tengo que ir.
-Dale, te espero.

Creo que todo el encanto que veía en ella se había ido en gran parte, no sé, muy directa, muy todo. Aprovecho y le mando un whatsapp diciéndole que estaba mal.

-Hey, estás? Voy horrible, está muy a la ofensiva, me siento incómodo, no la puedo esquivar.
-Obvio, qué esperabas, es Mariana.
-Pero no es eso, hay silencios incómodos, me habla de cosas que no me interesan y me estoy empezando a acordar de ella. Esto es tu culpa, de haber venido hubiera sido algo light y no tanto compromiso, vos sos nuestro puente. Qué tenés que hacer para no estar acá?
-

-No, listo, sos el peor amigo chabón. Preferís una película que ya viste bocha de veces a salir con amigos y sobre todo ayudarme.
-En la vida hay prioridades, no tenés que ser egoísta, la búsqueda del Santo Grial y saber en qué manos caen es más importante.
-Y eso tiene que ver con esta cita porque...
-Te embarcaste en una búsqueda con Mariana para olvidar a X, pero al final te diste cuenta que la verdadera búsqueda estaba dentro tuyo, que no podés idealizar tus soluciones en una mujer. Los nazis querían el grial para ser inmortales y conquistar el mundo, pero el objetivo no es tomarlo, sino creer en él. Indiana Jones no creía pero al final cree como en la parte del salto de la fé y logra salvar a su padre. A vos te falta dar ese salto de  "Si, le metí pila a una relación que no fue, me siento horrible, trato de ignorar mis problemas con otras personas pero al final voy a terminar agregándolos a lo que me incomoda".

Alguna vez se va equivocar, algún chamuyo, alguna guitarreada le va salir mal pero hoy no era el día. Te clava el visto, te deja plantado, nunca te va asistir a una fiesta y aún así ahí va mi amigo Pratto.


Me sentí mal porque me acordé de X, trataba de buscarla en otras chicas, suplantarla pero en el fondo sabía que era en vano. Quería divertirme pero entendí que la hora de jugar ya pasó y que ahora debo afrontar responsabilidades, las mías como individuo y seguir creciendo, completarme.

Mariana volvió y me dijo que se tenía que ir a verse "con el novio", haberlo sabido antes y me ahorraba todo el drama y enamoramiento que ahora ya no estaba. Ahora me parecía una histérica que estaba buena, no gracias. Quise pagar pero me dijo mitad-mitad porque ella se puede pagar sola. Tenía tiempo libre y me fui a lo de Pratto, no hablamos nada o no quise hacerlo, no hacía falta. Nos abrazamos, el tenía un sombrero que dice que lo hace parecer a Indiana Jones pero en realidad lo hace parecer un boludo, no importa.

Nos sentamos como en los viejos tiempos, como hace mucho no hacíamos y miramos Indiana Jones, después de todo combatir nazis y salvar el mundo no era tan mala idea.


sábado, 20 de febrero de 2016

El Día Que Nicolás Murió



Esta es la razón por la cual siempre arreglo salir con amigos y termino cancelando a último momento porque dan algo en la tele.

De chico siempre me costó hacer amigos, recién los tuve en el secundario. Mientras, era un chico que se quedaba en casa mirando tele o teniendo un video club en la esquina, mis viejos se iban a laburar, le daban $6 al pequeño Nicolás para alquilar 3 vhs. Tenía compañeros que me agradaban en la escuela pero no pasaba a una vida extra-escolar, ni siquiera con los chicos del barrio. Una vez mi mamá me dijo que los chicos del barrio me buscaban para jugar a la pelota, no me querían a mí, querían la pelota dorada que me había comprado. Me divertí hasta que la pelota pasó a un descampado, no aparecieron más.

Tuve una infancia medio Jim Carrey en Cable Guy pero menos depre y con padres presentes. Cuestión que las series viejas que veía mi viejo grabadas en su vhs, la grilla del cable y el videoclub fueron y en parte son mis mejores amigos. (Para un poco Tarantino, quién te crees que sos).



Cuestión que llega a mi vida un hecho que fue un antes y un después. No se hablaba mucho en el mundo de eso pero siempre estuvo entre nosotros y ahora está en boca de todos: STAR WARS. A los 7 años conocí la mejor saga de la historia pero era una saga poco comentada en mis alrededores, lo que estaba de moda en mi colegio era la nueva película de Spiderman y la de X-Men, con tremendo viento de cola con las míticas series que pasaban por Fox Kids. Pero nadie hablaba de Star Wars y eso que estaba en el tiempo del Episode II, pero eran tiempos oscuros para la saga. 

Un día que estábamos volviendo de la escuela con mi papá y me comenta de una película de caballeros que tenían sables láser, podían manejar cualquier objeto con algo llamado "La Fuerza", había un lado luminoso y un lado oscuro. Al otro día volví al colegio emocionado preguntando si alguien la conocía: era algo de Marvel o de DC la historia? 

-Creo que no es de ninguno. Yo los conozco porque pasan unos dibujitos en Cartoon Network, son cortos pero son geniales. Los pasan a la noche. (Interviene un faro en medio de la oscuridad)

Lunes 20:50, Cartoon Network...SWARS THE CLONE WARS, con una música ópera lo que sea increíble. No conocía nada pero le veía mucho parecido a otra sería que veía por el mismo canal: Samurai Jack. Luego investigando llegué a que son del mismo creador: Genndy Tartakowsky que también hizo Dexter. Si, aplausos.


No narraba mucho, eran cortos de 10 minutos que se situaban en batallas. Osea cero charla, tiros, peleas de sables, batallas espaciales...LA VIDA PARA UN NENE DE 7 AÑOS. Mi padre miraba la serie conmigo y me hacía un breve resumen histórico pero sin spoilers. Pero tenía que ver yo las películas, ya las series, las historias verbales que pasan de padre a hijo ya no eran suficientes, los muñecos que me compraban, no eran suficientes, jugar al Star Wars Battlefront no era suficiente. Mi padre me había dicho que si las quería ver lo tenía que hacer del modo en que fueron hechas: IV,V,VI,I,II...(todvía no se había estrenado la III). Voy al videoclub y tenía nada más que la I y la V.

Se estaba viniendo el estreno de Revenge Of The Sith y Canal 13 no tiene mejor idea que pasar toda la saga de manera cronológica + la serie de The Clone Wars, el sábado a partir de las 10:00.  

                               El sentido de mi vida es presenciar este momento.



Viernes, llego del colegio, hago la tarea, toda la tarea, rareza. Sábado, me levanto a las 8am, no vaya ser que por algo lo pasen antes. Me fumé un programa de salud de la tercera edad y otro de campo. Mis padres se fueron a trabajar ME LLEVARON LA TELE A MI HABITACIÓN y me compraron gaseosa, papas, sandwiches y postre para pasarla bomba. Sábado a la mañana, soledad, comida y una saga por delante, una galaxia por conocer. 

Estoy ansioso, excitado, todos mis muñecos reunidos para que la vean conmigo en dirección al televisor. Arranca la maratón con la serie, genial, ya había vistos todos los capítulos pero no está demás verla otra vez. Aproveché para comer porque no quería distraerme mordisco a mordisco mientras mirara las películas. Eran 5 películas con más de 2hs de duración. En total: 12hs viendo tele. Dame con lo mejor que tengas.



La música de Fox, el logo de Lucasfilm, silencio..."A long time ago in a galaxy far, far away..."

Taaaaatatataaaa tatatatatata tararararaaaaa raaaaa tatatata STAR WARS Episode IV A New Hope, un texto dorado que se desliza por el espacio, una nave pequeña que huye combatiendo con una nave ultra-requete-mega-gigantesca que se la come, captura la nave pequeña y se preparan para abordar y combatir. C3PO Y R2D2, soldados poniéndose en posición, tiros, muerte, y como broche de oro...DARTH VADER.

A veces creo que por los tiempos acelerados que vivimos hoy en día, se pierde ya desde muy chico la inocencia, la creatividad, entre otras cosas. Cuando la vida no resulta ser una película y si lo es, es una película del orto. Yo tenía 7 años y en ese momento me extirparon la felicidad y es por eso que soy un viejo de 19 amargado, que sigue llorando sobre las cenizas de aquel Nicolás, el verdadero.

Star Wars, cama, postre, el sueño del pibe hasta que el televisor empieza a tirar líneas y colores raros, como si fuera la intro de Rumbo a lo Desconocido. Me levanto y cambio de canal para ver si le pasaba lo mismo a los otros y si. Línes y colores cuando al final se apaga y emerge un humo de la tele.



 Es ahí cuando te das cuenta que el Hombre Araña no es el que está en el trencito de la alegría, cuando stalkeas por facebook a la chica que se sentaba al lado tuyo en la primaria y ahora posa en catálogos de lencería, cuando pedís medialunas saladas y sólo tienen dulces. Ese día Nicolás murió, le sacaron la infancia a un chico, no lloré por poco, la tele tuvo un ataque y se nos ha ido, la luchó, quiero creer eso pero lo que el hombre crea está destinado a la destrucción. Estaba solo, triste y con dolor de panza porque me había bajado media heladera. Imagen que a partir de ahí he sido marcado, maldecido a repetir todos los fines de semana.

Bajo mi propio cadaver he jurado delante de mis muñecos como testigos que nunca más me perdería una película de Star Wars ni cualquiera que tenga mi fanatismo por televisión, no importe horario o situación. He perdido amistades, citas, encuentros, fiestas, trabajo. Pero qué le puede importar a un hombre que lo ha perdido todo desde chico y está destinado a vagar su existencia en completo vacío?